domingo, 11 de mayo de 2008

Tras las huellas de Fray Mamerto Esquiú

Por ser mayo el mes conmemorativo de Fray Mamerto Esquiú, quería publicar para los lectores del blog, una breve idea sobre un proyecto turístico que realicé el año pasado.

La propuesta es una Ruta turística denominada “Tras las huellas de Fray Mamerto Esquiú”, que invita a relizar un recorrido por distintas localidades o puntos que se presentan interesantes y atractivos y que darán a conocer la vida y por ende, la obra realizada por Fray Mamerto Esquiú. Un humilde personaje que pasa de ser un franciscano nacido en aquel pequeño poblado de Piedra Blanca a Obispo del Pueblo de Córdoba, conviertiendose en un ícono y ejemplo de vida para los pobladores que de alguna forma conocieron sus virtudes o escucharon a sus abuelos contar historias acerca de aquel querido Padre Esquiú.

Leyenda ubidaca debajo del antiguo algarrobo negro.

Es importante tener en cuenta, con qué orgullo y con cuanta fé algunos catamarqueños hablan sobre su “santo”. Fray Mamerto Esquiú no solo es ejemplo de vida para su sociedad sino que también se convierte en un ícono de representatividad, una parte de nuestra identidad, que se está dispuesto a comunicar al resto de la sociedad y a los turistas.

Se espera que el desarrollo de una marca en el cual se agrupen los atractivos, y con la idea de promover al personaje en vinculación a los mismos, se convienta en una fuente motivadora del desplazamiento a la provincia y dejar de ser solamente complementario de la oferta existente. De esta manera colaborar con la mejora de la calidad de la oferta existente en el valle central, considerada puerta de entrada a la provincia e incidir en la satisfacción del turista.

Mamerto Esquiú “venerable” reconocido por la Iglesia Católica, está a un paso de convertirse en el primer santo catamarqueño, primer santo franciscano argentino y primer obispo santo sudamericano. Sin embargo el pueblo argentino lo proclama santo incluso antes de su fallecimiento.

Su fama a nivel nacional e internacional, no deviene solamente del hecho de haber sido un ejemplo como religioso y como persona entregada a Dios, sino también por su incansable trabajo de ayudar y brindar esperanza a los hombres, agregado a su notable participación política durante los años de constitución de nuestra Patria. Es decir que al destacar las virtudes de este personaje, encontramos una gran implicancia social, religiosa y política para la sociedad argentina que dura hasta nuestros días.

El Recorrido comienza por el Departamente de Fray Mamerto Esquiú, en la localidad de San Jose de Piedra Blanca; poblado que conserva aún su fisonomía típica y antiguas construcciones. Sobre “La Callecita”, arteria principal, se levanta la Casa Natal de Mamerto Esquiú (Monumento Histórico Nacional), una vivienda de adobe con techo de paja en donde residío Mamerto hasta sus 10 años cuando se muda a la ciudad para estudiar. Actualmente se encuentra protegida por un templete Art decó y en su interior se pueden ver algunos elementos que pertenecieron a la familia Esquiú.

Casa Natal de Fray Mamerto Esquiú
Foto: Pablo Coria


En frente de la plaza principal, se levanta la Iglesia de San José donde se encuentra el pulpito que anteriormente perteneció a la Iglesia Catedral, desde donde Fray Mamerto Esquiú dió su famoso sermón como orador de la constitución Nacional de 1853. Luego del segundo derrumbe de la Iglesia Catedral varios de sus materiales fueron utilizados en la construcción de esta capilla.

Detrás de la Iglesia, por una pequeña lomada, se asciende al Mirador y Monumento a Esquiú. Desde su cima se tiene una amplia viste del pueblo y se encuentra el monumento a Fray Mamerto Esquiú, realizado por el reconocido escultor Forné, que domina todo el valle.

Unos Kilometros más adelante, ya en la lodalidad de La Tercena (Dpto. Fray Mameto Esquiú), se erige la Capilla del Señor de Los Milagros. Esta antigua capilla fué construida en 1793. De una austera belleza, esta histórica capilla, guarda la pila bautismal donde fué bautizado, por el Pbro. Colombres, Mamerto de la Ascención Esquiú, ademas de una magnifica talla articulada del Señor de Los Milagros de factura alto peruana.


Capilla del Señor de los Milagros, La Tercena
Foto: Pablo Coria

Continuando el recorrido ya camino a la ciudad capital, se encuentra el Monumento a la familia Esquiú en el que se ven representados todos los miembros de la familia Esquiú. El visitante puede conocer a cerca de los miembros de la familia e indagar sobre la historia de cada uno de ellos y su influencia en Mamerto.

Una vez en San Fernando del Valle, a 200 mts. de la plaza central, se puede visitar el Templo y Convento de San Francisco, y en la misma manzana, el Complejo Cultural Esquiú, el Monumento a Fray Mamerto Esquiú y el Colegio Padre Ramón de la Quintana. En este convento, ingresa aún siendo niño en 1836. Junto a su hermano, estudiaba en las aulas de los hermanos franciscanos, ya en 1841 ingresó al noviciado para realizar sus votos en la Orden franciscana, hasta la actualidad se conserva la celda de Fray Mamerto y algunas arquerías de la construcción del antiguo convento. El templo, por su parte, fué construído entre 1882 y 1891 por el arquitecto fray Luís Giorgi. Aquí es donde Esquiú celebra primera misa en 1849, y hasta hace pocos días custodiaba su corazón.

Ubicada en el corazón de San Fernando del Valle de Catamarca, en frente de la plaza principal, se levanta la Iglesia Catedral Basílica Ntra Sra. Del Valle. El templo, Matriz de la Diosesis de Catamarca, fué terminado en 1869. En su interior se encuentra la tan venerada Virgen del Valle. Reconocida como una de las obra más representativa del estilo neoclásico introducido por el arquiteto Italiano Luis Caravati fué declarada Monumento Histórico Nacional. El 9 de julio de 1853, las autoridades de toda la provincia y el pueblo de Catamarca se hicieron presentes en este templo, a fin de jurar la reciente promulgada Constitución Nacional. Fué entonces cuando Fray Mamerto Esquiú pronunció su célebre discurso, que lo convertiría en el orador de la Constitución.


"Obedeced, señores, sin sumisión no hay ley, sin ley no hay orden, no hay verdadera libertad, solo existen pasiones, desorden, anarquía, disolución, guerra y males de que Dios libre eternamente a la República Argentina. "
Fragmento del famoso discurso que pronunció Fray Mamerto Esquiú en la Iglesía Catedral durante la jura de la Constitución por el Pueblo de Catamarca.
Foto: Pablo Coria

Como última parada de este recorrido aparece El suncho. La humilde posta se ubica en el departamento La paz, a unos 200 Km al sur de la ciudad capital. Por aquellas épocas, solo existían en la zona casonas y ranchos aislados. En el Suncho, moraba la familia Santillán, lugar donde fallece el 10 de enero de 1883 el Obispo Esquiú, cuando se dirigía en diligencia desde La Rioja con destino a Córdoba. se conserva un árbol en cuya sombra se encontraba aquel rancho. Existe además un monumento y una capilla en su honor, ofrendada por el pueblo de Córdoba. Otro atractivo lo constituye el dialogo con pobladores de Esquiú (población más próxima) quienes recuerdan las historias sobre sus antepasados respecto a Esquiú y los hechos ocurridos en el lugar.


Capilla donada por el Gobierno de Córdoba al Pueblo de Catamarca, levantada en El Suncho, lugar donde fallece el Padre Esquiú.